viernes, 10 de mayo de 2013

Web 2.0. Una experiencia colaborativa.



Hablar de la web 2.0 es adentrarnos al mundo de la apropiación de la tecnología en forma masiva, dinámica, espontánea. Al mundo jamás pensado, a las relaciones entre los habitantes del planeta, que ni se conocen, de modo creativo, instantáneo, insospechado.
Cuando éramos chicos la palabra computadora era algo así como objeto inalcanzable para las mentes comunes, quienes trabajaban con ellas eran los que tenían una “capacidad superior”. Recuerdo ver a mi padre perforando tarjetas para el sistema IBM, ya que trabajaba en el sector “Organización de sistemas y métodos en Gas del Estado” y yo lo miraba como si fuera un idioma chino para mí, absolutamente inalcanzable. Yo jamás podría usar una de esas. Y ¿recuerdan el sistema BASIC y el "logo"? Y su famosa tortuga. Los docentes de Bs. As. íbamos en la década del ´80 a cursos de capacitación en la UTN de Gral. Pacheco para poder enseñar a dibujar con computadoras, por ejemplo, figuras geométricas, a los alumnos de primaria. Una metodología factible pero muy complicada.
La creatividad humana no se estancó en estos primeros albores de la informática sino que devino la web 1.0 donde con la aparición de Internet pudimos ponernos en contacto con el mundo a través del uso de los software diseñados para tal fin, donde el control de los contenidos estaba centralizado por los webmasters. 
La inquietud humana por querer avanzar en el uso de las tecnologías, crea nuevos dispositivos, nuevas herramientas que favorecen la comunicación e intervención dinámica, para hacer uso de nuevos contenidos, usándolos, recreándolos, completándolos, interviniéndolos, haciéndolos más inmensos, reproduciéndolos en forma exponencial. La web 2.0 trae la mente abierta al mundo de la colaboración, la participación. A un modo libre de expresión y comunicación. No desapareció la web 1.0 sino que subsisten, se complementan y avanzan gracias a las nuevas tecnologías a la 3.0 denominada web semántica.
La aventura de ser generoso con la humanidad creando los software libres hizo que se surgieran aplicaciones de uso sencillo para todos nosotros. ¿Quiénes, de los que contamos con esta tecnología al alcance de la mano, no opinó alguna vez, o buscó información que otros crearon o disfrutó de videos y músicas sólo por el placer de pasarla bien? Y ni que hablar de los sitios de redes sociales donde nos mantenemos comunicados y nos enteramos de sucesos, desde los más importantes a los intrascendentes, por la sola iniciativa de participación individual, dándole al mundo la posibilidad de una mayor interrelación. Ya no es tan solo importante el contenido, por el contrario éste se enriquece gracias a la participación de cada uno, exponenciando el todo.
Programas que surgieron en entidades privadas para su propio uso, al abrirse al público dispararon la participación masiva, creativa y enriquecedora jamás pensada. Hace unos años ni soñábamos con este modo de vivir, porque se ha convertido en eso, ya que a pesar de no ser tan antiguo este modo de uso de la tecnología, nos es impensable prescindir de ellas.
Los docentes no podemos estar ajenos a esta realidad que mueve al mundo. Aprovechar la relación que tienen los alumnos con esta tecnología nos impone una reflexión para generar nuevas propuestas pedagógicas donde se fortalezca la participación y colaboración de sus actores. La profesora Litwin nos interpela ante la necesidad de ser un docente-usuario de las tecnologías. Apropiarnos de ellas. Es un desafío para abrirnos al nuevo paradigma de la educación. Los diseños curriculares tendrán que reformularse teniendo en cuenta la vertiginosa realidad tecnológica.
Los invito a ver el  cortometraje sobre los nuevos usos de la web. 
https://www.youtube.com/watch?v=HqwPrWRMepo 

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